Poesía



1-GABRIELA MISTRAL (Chile, Premio Nobel )
Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos 
la sentencia de amor condenatoria, 
hay besos que se dan con la mirada 
hay besos que se dan con la memoria. 

Hay besos silenciosos, besos nobles 
hay besos enigmáticos, sinceros 
hay besos que se dan sólo las almas 
hay besos por prohibidos, verdaderos. 

Hay besos que calcinan y que hieren, 
hay besos que arrebatan los sentidos, 
hay besos misteriosos que han dejado 
mil sueños errantes y perdidos. 


2-ANTONIO MACHADO (España)
Caminante no hay camino 


Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.



3-CALDERON ( España )
A la muerte


Da lugar al pensamiento
para que discurra, y veas
y que lo más que tú deseas
no es más que soplo de viento.
No labres sin fundamento
máquinas de vanidad,
pues la mayor majestad
en un sepulcro se encierra,
donde dice, siendo tierra:
«Aquí vive la verdad…».




4-JORGE LUIS BORGES ( Argentina)
Fundación mítica de Buenos Aires

¿Y fue por este río de sueñera y de barro 
que las proas vinieron a fundarme la patria? 
Irían a los tumbos los barquitos pintados 
entre los camalotes de la corriente zaina. 

Pensando bien la cosa, supondremos que el río 
era azulejo entonces como oriundo del cielo 
con su estrellita roja para marcar el sitio 
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron. 

Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron 
por un mar que tenía cinco lunas de anchura 
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos 
y de piedras imanes que enloquecen la brújula. 



5-ALFONSINA STORNI (Suiza - Argentina )
Frente al mar 


Mar, yo soñaba ser como tú eres, 
Allá en las tardes que la vida mía 
Bajo las horas cálidas se abría... 
Ah, yo soñaba ser como tú eres. 

Mírame aquí, pequeña, miserable, 
Todo dolor me vence, todo sueño; 
Mar, dame, dame el inefable empeño 
De tornarme soberbia, inalcanzable. 

Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza. 
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo! 
Desdichada de mí, soy un abrojo, 
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza. 

Y el alma mía es como el mar, es eso, 
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca; 
Pequeña vida que dolor provoca, 
¡Que pueda libertarme de su peso! 


6-OCTAVIO PAZ (México )
Dos cuerpos 


Dos cuerpos frente a frente 
son a veces dos olas 
y la noche es océano. 

Dos cuerpos frente a frente 
son a veces dos piedras 
y la noche desierto. 

Dos cuerpos frente a frente 
son a veces raíces 
en la noche enlazadas. 

Dos cuerpos frente a frente 
son a veces navajas 
y la noche relámpago. 

Dos cuerpos frente a frente 
son dos astros que caen 
en un cielo vacío.


7- Victor Jara ( Chile )

    POEMA 

Somos cinco mil  en esta pequeña parte de la ciudad.  Somos cinco mil.  ¿Cuántos seremos en total  en las ciudades y en todo el país?  Solo aquí,  diez mil manos siembran  y hacen andar las fábricas.  ¡Cuánta humanidad  con hambre, frío, pánico, dolor,  presión moral, terror y locura!  Seis de los nuestros se perdieron  en el espacio de las estrellas.  Un muerto, un golpeado como jamás creí  se podría golpear a un ser humano.  Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,  uno saltó al vacío,  otro golpeándose la cabeza contra el muro,  pero todos con la mirada fija de la muerte.  ¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!  Llevan a cabo sus planes con precisión artera  Sin importarles nada.  La sangre para ellos son medallas.  La matanza es acto de heroísmo  ¿Es este el mundo que creaste, dios mío?  ¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?  En estas cuatro murallas solo existe un número  que no progresa,  que lentamente querrá más muerte.  Pero de pronto me golpea la conciencia  y veo esta marea sin latido,  pero con el pulso de las máquinas  y los militares mostrando su rostro de matrona  llena de dulzura.  ¿Y México, Cuba y el mundo?  ¡Que griten esta ignominia!  Somos diez mil manos menos  que no producen.  ¿Cuántos somos en toda la Patria?  La sangre del compañero Presidente  golpea más fuerte que bombas y metrallas  Así golpeará nuestro puño nuevamente  ¡Canto que mal me sales  cuando tengo que cantar espanto!  Espanto como el que vivo  como el que muero, espanto.  De verme entre tanto y tantos  momentos del infinito  en que el silencio y el grito  son las metas de este canto.  Lo que veo nunca vi,  lo que he sentido y que siento  hará brotar el momento... 








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